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sábado, 11 de octubre de 2014

LA BOMBA NUCLEAR DEL SIGLO III a. C: Mahabharata y Ramayana

 
A lo largo de la Historia, el conocimiento de las civilizaciones antiguas nos ha llegado mediante sus escritos religiosos y culturales, esto es un hecho en sí mismo. En muchas ocasiones esos textos antiguos se ven envueltos en polémicas y debates para nada banales sobre su legitimidad, ya que muchos textos expresan ideas y hechos que pueden ser catalogados de anacrónicos. Un ejemplo de ello es la vida religiosa y cultural del continente asiático y dos de sus grandes poemas épicos: el Mahabharata y el Ramayana.


El Mahabharata es el más antiguo de los dos, es el primer gran texto literario de la India. Suele traducirse por “La gran historia del pueblo de India”, el tema central de dicho poemario se basa en la lucha entre dos ramas de una misma familia noble, los panduidas y los kuruidas, por la posesión de un reino del norte de la India, el Kurukshetra.

Como se dijo con anterioridad, la polémica sobrevuela estos textos de forma continua y minuciosa. En uno de los poemas se puede leer con atención la descripción perfecta del uso de armamento claramente militar y nuclear. Es sorprendente que un texto tan antiguo sopese este tipo de descripciones, ya que las primeras evidencias del arma nuclear corresponden a Hiroshima y Nagasaki.  A parte de esta arma nuclear, también existen palabras relacionadas con instrumentos voladores a modo de naves, estas naves son bautizadas con el nombre de Vimanas, naves que poseen proyectiles de largo alcance.


“Las vimanas tienen la forma de una esfera y navegaban por los aires a causa del mercurio levantando un fuerte viento.”, “… hombres a bordo de los Vimanas podían así cubrir grandes distancias en un espacio de tiempo sorprendentemente corto, pues el hombre que conducía lo hacía a su voluntad volando de abajo arriba, de arriba abajo, adelante o atrás…”


Esto cada vez se pone mejor, parece más el primer guión de la Guerra de las Galaxias que un texto del siglo III a. C.


"…Un solo proyectil, cargado con toda la potencia del universo. Una columna incandescente de humo y llamas, tan brillante como diez mil soles, se alzó en todo su esplendor… Era un arma desconocida, un rayo de hierro, un gigantesco mensajero de la muerte que redujo a cenizas las razas de los Vrishnis y Andakas, los enemigos contra quienes se utilizó. Los cadáveres estaban tan quemados que resultaban irreconocibles. Sus cabellos y uñas desaparecieron; jarros y objetos de greda quedaron destrozados, sin motivo aparente, y los pájaros se volvieron blancos. Al cabo de pocas horas, todos los comestibles estaban infectados. Los soldados se lanzaron a los arroyos y trataron de lavar sus cuerpos y todo su equipo…"
“Más adelante dice: …Vientos de malos auspicios llegaron a soplar… El sol parecía darse la vuelta, el universo, abrasado de calor, parecía tener fiebre. Elefantes y otras criaturas de la tierra, abrasados por la energía del arma, huyeron corriendo… Las mismas aguas al calentarse, las criaturas que vivían en ese elemento empezaron a arder… Y continúa con: Hostiles guerreros caían como árboles quemados en un fuego furioso… Enormes elefantes quemados por esa arma, caían por tierra…Lanzando terribles gritos… Otros abrasados por el fuego corrían de acá para allá mientras, en medio de un incendio de bosque, los corceles… y los carros también… quemados por la energía de esa arma… parecían como copas de árboles quemados en un incendio del bosque…”



Está muy claro a que se refieren estos textos, todos hemos relacionado el tema con los efectos de una hipotética explosión nuclear. Por tanto, la desaparición de este pueblo conocido como Mohenjo-Daro es objeto de estudio, un estudio muy concienzudo debido a las pocas pruebas arqueológicas halladas que nos expliquen la rapidez de su desaparición. Las pruebas arqueológicas son interesantes dentro de su inexactitud por aclarar tal temática, los restos humanos encontrados en la zona presentan un alto nivel de radioactividad, curiosamente todos ellos cogidos de las manos, como resignándose al fatal destino que les aguardaba. No estoy diciendo que esta hipótesis de la bomba nuclear sea cierta, pero sí que despierta inquietud como las circunstancias de los cadáveres, y el hecho de un epicentro nuclear de 45 metros de diámetro en la ciudad de Mohenjo-Daro, son proclives a esa idea. Incluso cabe destacar que la radioactividad de este sitio supera por 50 veces a la de Hiroshima.

Hay otras teorías válidas como la desaparición debido a una oleada invasora que arrasara con todos ellos, pero eso no explica los pocos cuerpos hallados, escasos 30 esqueletos. Quizás el resto de la población fue evacuada antes de la oleada y por ello no se hallan más restos, o puede que se fueran por cambios drásticos en el clima.

En definitiva, aun no hay estudios muy en profundidad sobre el tema, pero eso no empaña lo misteriosas que resultan estas escrituras, donde la ficción parece ser la tónica diaria de esos antiguos pobladores asiáticos, los cuales no se parecerán a nosotros en muchas cosas que se narran en los textos, pero si parecemos idénticos en el desarrollo de armas nucleares.  Termino con esta frase dicha por el doctor Oppenheimer en una entrevista hecha por un estudiante:


"Estudiante: La bomba que se hizo estallar en Alamogordo, durante el proyecto Manhattan, ¿fue la primera en hacerse explotar?


Doctor Oppenheimer: Bueno…, sí. En tiempos modernos, sí, claro".


Por JESÚS CAMPOS MÁRQUEZ
Estudiante de Historia en la Universidad de Sevilla