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martes, 10 de junio de 2014

ANATOMÍA DE LA MISERIA

La mitomanía, conocida como falsear la realidad, siempre vinculada a la idea de “vía de escape”, dando lugar a una admiración banal, en la cual el circulo de mentiras cada vez mas abarca el cerco de la soledad.

¿Es posible que el mundo se comprima a velocidad anormal cada instante? ¿Es posible que tantas promesas de una nueva vida sean sólo historias cuerdas de una mentalidad de imaginación fingida y mentirosa?

El mundo, gobernado por líderes, que actúan marcando vidas ya bastante sacrificadas por la sensación de victimismo, y así, rematando tales vidas con justificaciones del miedo. Cuando la totalidad no existe, cuando la metafísica no es metafísica, cuando lo sensible no es tal cosa, cuando lo que hay mas allá parece más lejano que nunca, cuando el tiempo se acaba y caemos al suelo a modo de plegaria a los cuatro vientos, cuando todo es demasiado como para controlar nada. La solución puede escapar al control mismo, la solución se halla, sin embargo, en el propio sujeto, se es parte de la solución y del problema.

Entregar esas sensaciones a modo de escape, es la solución, esas sensaciones que ya escapan al control mismo, no pertenecen a nadie, nadie es culpable de ello. Es una situación catastrofista, pero podrá ser entorpecida con un acto de menor índole contemporáneo a ella, pero que marca a fuego el devenir: Engañar a todos, coger patológicamente la imaginación y exponerla como verdad, debido al sonido irritante de la justificación personal, ese sonido que provoca la acción de tapar los oídos, a punto de estallar. Los puntos de vista ya no valen para nada ni nadie, todo sería mentira siempre, y por tanto, ¿Por qué no convertir tales mentiras en algo más? Las mentiras serán un enganche tan poderoso como la verdad, manejaran las vidas, tanto ajenas como propias.

Ortega y Gasset entendía el mundo desde un ámbito claro, donde todo conocimiento está anclado siempre en un punto de vista, en una situación, y, más básicamente, que en su propia esencia la realidad misma es “perspectivística”, multiforme. Siguiendo esta teoría, todo es falso desde cada uno de los distintos puntos de vista, todo es mentira entendido por el sujeto adversario. El destino es algo en lo que muchos creen y depositan su libre albedrío, se desea creer en el destino, todo porque así sería una verdad incuestionable, inmutable, un futuro escrito, no se forzaría a la mitomanía patológica. Así, los líderes se aprovechan de tal estado de confusión, de tal situación de pesadilla. ¿Es posible todo ello? ¿Es posible encarar el mundo tal cual sin ayuda interna? Cuando todo esta derruido, surgen los líderes, para actuar al antojo de caprichos determinados por acciones varias propias del sujeto cognoscente. Tales actos de liderazgo son en el fondo replicas habladas de imágenes vistas, pero todo lo que vemos puede ser falso, y cabe esa posibilidad, así que da lo mismo los puntos de vista, todo esta ya determinado hacia la miseria, como patología de autodestrucción.

Los lideres, nacidos de todos, controlan, son caprichosos. No son votados, ni escogidos, surgen por ser lo que son, caudillos al fin y al cabo. Y controlarán todo, sin remedio alguno, surgen del interior para controlar el exterior. 




Por JESÚS CAMPOS MÁRQUEZ
Estudiante de Historia en la Universidad de Sevilla